Pregària per la unitat dels cristians: "La vostre dreta, Senyor, és forta i gloriosa" (Ex15, 6)

El Consell pontifici per a la promoció de la unitat dels cristians facilita materials per aquesta setmana que va del 18 al 25 de gener. Escull un text bíblic com a tema que enguany és el Cant de Moisès i Maria (Ex 15, 1-21): "La vostre dreta, Senyor, és forta i gloriosa". Èxode 15 permet constatar com el camí cap a la unitat ha de passar moltes vegades a través d'una experiència compartida de patiment. 

Materials en castellà:

Desde hace ya algunos años, el Consejo Ecuménico de las Iglesias y el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos encargan los materiales de oración para esta semana a Iglesias y Comunidades eclesiales confesionales diversas de alguna región geográfica. En esta ocasión, para la semana de oración de 2018, se lo han pedido a las Iglesias y comunidades de la región del Caribe.

La Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, recuerdan los obispos de la Comisión Episcopal de Relaciones Interconfesionales en su mensaje, “es ocasión propicia para que conozcamos mejor el diálogo de la Iglesia católica con las Iglesias y Comunidades eclesiales sobre la doctrina de la fe, llevado adelante con gran esfuerzo y dedicación”.

 

Materiales para la SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

2018

Fue tu diestra quien lo hizo, Señor,
resplandeciente de poder
(Ex 15, 6)

 

Preparados conjuntamente por
el Consejo Pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos
y la Comisión Fe y Constitución del Consejo Mundial de Iglesias

 

Los textos bíblicos en español reproducidos en este folleto están tomados de la Biblia Traducción Interconfesional (BTI), Biblioteca de Autores Cristianos, Editorial Verbo Divino, Sociedades Bíblicas Unidas, Madrid 2008. Las abreviaturas de los libros de la Biblia también son las que se utilizan en la BTI

Traducción del original inglés realizada por el Secretariado de la Comisión Episcopal para la Relaciones Interconfesionales de la Conferencia Episcopal Española

 

A TODOS LOS QUE ORGANIZAN
LA SEMANA DE ORACIÓN
POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

 

Buscar la unidad durante todo el año

En el hemisferio norte la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos se celebra tradicionalmente del 18 al 25 de enero. Estas fechas fueron propuestas en 1908 por Paul Watson para cubrir el periodo entre la fiesta de san Pedro y la de san Pablo, que tienen un hondo significado. En el hemisferio sur donde el mes de enero es tiempo de vacaciones de verano, las Iglesias frecuentemente adoptan otras fechas para celebrar la Semana de Oración, por ejemplo en torno a Pentecostés (sugerido por el movimiento Fe y Constitución en 1926), que representa también otra fecha significativa para la unidad de la Iglesia.

Teniendo presente esta exigencia de flexibilidad, invitamos a utilizar estos materiales a lo largo de todo el año para expresar el grado de comunión que las Iglesias ya han alcanzado y para orar juntos para llegar a la plena unidad querida por Cristo.

Adaptar los textos

Estos materiales se ofrecen con el entendimiento de que siempre que sea posible se adaptarán para ser utilizados localmente. Al hacerlo, se deberán tener en cuenta las prácticas litúrgicas y devocionales locales así como el contexto socio-cultural. Tal adaptación debería hacerse a través de una colaboración ecuménica. En algunos lugares estas estructuras ecuménicas para adaptar los materiales ya existen; en otros, esperamos que la necesidad de que sean adaptados constituya un estímulo para la creación de estas estructuras.

Cómo utilizar los textos de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos

  • Para las Iglesias y las comunidades cristianas que celebran juntas la Semana de Oración en un solo acto se ofrece un modelo de Celebración ecuménica.
  • Las Iglesias y las comunidades cristianas pueden igualmente incorporar a sus propias celebraciones oraciones y textos de la Semana de Oración. Las oraciones de la Celebración ecuménica y del Octavario y las reflexiones sobre los textos bíblicos pueden también utilizarse según se considere oportuno en cada situación.
  • Las Iglesias y comunidades cristianas que celebran la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos cada día de la semana, pueden encontrar sugerencias en los textos propuestos para el Octavario.
  • A las personas que desean realizar estudios bíblicos sobre el tema de la Semana de Oración, pueden servir de apoyo los textos y las reflexiones bíblicas propuestas para el Octavario. Las reflexiones que se tengan cada día pueden terminar con un momento final de oración de intercesión.
  • Para las personas que desean orar en privado, los textos de este folleto pueden ayudar a focalizar las intenciones por las que oran y a que se sientan en comunión con otros que en todo el mundo oran por una mayor unidad visible de la Iglesia de Cristo.

 

TEXTO BÍBLICO PARA EL 2018

(Éxodo 15, 1-21)

Entonces Moisés y los israelitas entonaron este canto en honor del Señor:

Cantaré al Señor, sublime ha sido su victoria; caballos y jinetes hundió en el mar. El Señor es mi fortaleza y mi refugio, él fue mi salvación. Él es mi Dios, por eso lo alabaré; es el Dios de mi padre, por eso lo ensalzaré. El Señor es un guerrero, su nombre es «Señor». Él hundió en el mar los carros y el ejército del faraón; lo mejor de sus capitanes el mar de las Cañas se tragó.

Cayeron hasta el fondo como piedras, el mar profundo los cubrió. Fue tu diestra quien lo hizo, resplandeciente de poder; tu diestra, Señor, aniquiló al enemigo. Con la inmensidad de tu poder aplastaste a tus enemigos; lanzaste el ardor de tu enojo y como paja se consumieron. Al soplo de tu aliento, las aguas se amontonaron, como un muro se alzaron las olas, y los abismos se cuajaron en el corazón del mar. Decía el enemigo: «los perseguiré, los alcanzaré, me repartiré sus despojos, y mi codicia saciaré. Desenvainaré mi espada; con mi poder los destruiré». Al soplo de tu aliento, los cubrió el mar; como plomo se hundieron en las impetuosas aguas.

¿Quién hay como tú, Señor, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnífico en santidad, terrible por tus hazañas, autor de prodigios? Extendiste tu diestra y los tragó la tierra.

Guiaste con tu amor al pueblo que rescataste; lo guiaste con tu poder hasta tu santa morada. Lo oyeron los pueblos y se estremecieron; los habitantes de Filistea se echaron a temblar. Se llenaron de horror los jefes de Edom; temblaron de angustia los príncipes de Moab; se acobardaron los habitantes de Canaán. Cayó sobre ellos terror y miedo. Ante la grandeza de tu poder quedaron petrificados, hasta que pasó tu pueblo, Señor, el pueblo que tú adquiriste. Tú los introduces y los plantas en el monte de tu heredad, lugar donde pusiste tu morada, en el santuario, Señor, que fundaron tus manos. ¡El Señor reina eternamente!

Cuando la caballería del faraón, con sus carros y jinetes, entró en el mar, el Señor hizo que las aguas se volviesen contra ellos; en cambio, los israelitas cruzaron el mar caminando sobre tierra seca.

Entonces María, la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en sus manos, y todas las mujeres salieron detrás de ella danzando y tocando panderos, mientras ella les cantaba: «Cantad al Señor, porque sublime ha sido su victoria; caballos y jinetes hundió en el mar».

Biblia Traducción Interconfesional (BTI)


INTRODUCCIÓN AL TEMA PARA EL AÑO 2018

Fue tu diestra quien lo hizo, Señor, resplandeciente de poder
(Ex 15, 6) )

La región del Caribe

Actualmente la región del Caribe, cuyo nombre deriva de uno de sus pueblos indígenas, los « kalinago », inicialmente llamados «caribes», es una realidad compleja. Su amplia extensión geográfica, que incluye tanto islas como territorios continentales, contiene un rico entramado de tradiciones étnicas, lingüísticas y religiosas. Es también una realidad política compleja con distintas formas de organización constitucional y gubernamental, que van desde la dependencia colonial − británica, holandesa, francesa y americana − a repúblicas nacionales.

El Caribe actual está profundamente marcado por el proyecto deshumanizante de la explotación colonial. En la búsqueda agresiva de ganancias mercantiles, los colonizadores crearon sistemas inhumanos para comerciar con los seres humanos y su trabajo forzado. Inicialmente, estas prácticas esclavizaron y diezmaron y, en algunos casos, exterminaron las poblaciones indígenas de la región. A esto le siguió la esclavitud desde África y los « trabajadores no abonados » de la India y de China.

A cada paso, el sistema creado por los colonizadores intentaba despojar a los pueblos subyugados de sus derechos: su identidad, su dignidad humana, su libertad y su autodeterminación. La esclavización de los africanos no era solo una cuestión de transportar trabajadores de un lugar a otro del mundo, sino que, constituyendo una afrenta a la dignidad humana dada por Dios, llevaba a la mercantilización del ser humano, haciendo a uno propiedad de otro. A la par de la consideración de la otra persona como una propiedad, iban otras prácticas que perseguían deshumanizar aún más al africano. Entre ellas: la negación del derecho a sus expresiones culturales y religiosas y a la vida matrimonial y familiar.

Muy lamentablemente, a lo largo de 500 años de colonialismo y de esclavitud, la actividad misionera cristiana en la región, exceptuando algunos casos notables, estaba muy ligada a este sistema deshumanizante y en muchas ocasiones lo justificaba y reforzaba. Mientras que los que trajeron la Biblia a la región usaban las Escrituras para justificar la subyugación de un pueblo esclavo, en la mano de los esclavizados se volvía una inspiración, una garantía de que Dios estaba de su parte y de que les llevaría a la libertad.

El tema de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2018

Hoy en día los cristianos del Caribe pertenecientes a distintas tradiciones ven el actuar de la diestra de Dios en el fin de la esclavitud. Esta es una experiencia unificadora de la acción salvífica de Dios que dona libertad. Por este motivo se consideró muy apropiada la elección del canto de Moisés y María (Ex 15, 1-21) como tema para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2018. Es un canto de victoria sobre la opresión. Este tema ha sido recogido en un canto, La diestra de Dios, escrito en un taller de una reunión de la Conferencia de las Iglesias del Caribe celebrada en agosto de 1981, que se ha vuelto un himno del movimiento ecuménico de la región y que ha sido traducido a distintas lenguas.

Como los israelitas, los pueblos del Caribe tienen un canto de victoria y de libertad que pueden cantar y es un canto que los une. Sin embargo, nuevos desafíos amenazan otra vez con esclavizar y con menoscabar la dignidad del ser humano creado a imagen y semejanza de Dios. Mientas que la dignidad humana no se puede perder, con frecuencia es oscurecida por el pecado personal y por las estructuras de pecado. En nuestro mundo marcado por el pecado, con demasiada frecuencia nuestras relaciones sociales carecen de la justicia y de la compasión que honran la dignidad humana. La pobreza, la violencia, la injusticia, la adicción a las drogas, la pornografía, y la pena, el dolor y la angustia que causan, son experiencias que distorsionan la dignidad del ser humano.

Muchos de los desafíos contemporáneos son herencia del pasado colonial y de la trata de esclavos. La psique colectiva herida se manifiesta hoy a través de problemas sociales relacionados con la baja autoestima, la violencia doméstica y de bandas, y las deterioradas relaciones familiares. Aunque son una herencia del pasado, estas realidades también son exacerbadas por el contexto actual que muchos identifican como un neocolonialismo. En estas circunstancias, parece casi imposible para muchos de los países de esta región salir por sus propias fuerzas de la pobreza y de la deuda. Por otra parte, en muchos lugares sigue existiendo un marco legislativo residual que es discriminatorio.

La diestra de Dios que sacó al pueblo de la esclavitud dio esperanza y ánimo a los israelitas, como sigue dando esperanza a los cristianos del Caribe. No son víctimas de las circunstancias. Dando testimonio de esta esperanza común, las Iglesias trabajan juntas para servir a todos los pueblos de la región, especialmente a los más vulnerables y desatendidos. En las palabras del himno, «la diestra de Dios está plantando en nuestra región, plantando semillas de liberad, esperanza y amor».

Reflexión bíblico-pastoral sobre el texto (Ex 15, 1-21)

El libro del Éxodo abarca tres períodos históricos: la vida de los israelitas en Egipto (1, 1−15, 21); el camino de Israel a través del desierto (15, 22−18, 27); y la experiencia del Sinaí (19−40). El pasaje elegido, «el canto a orillas del mar» dirigido por Moisés y María, detalla los acontecimientos que llevaron a la redención del pueblo de Dios de la esclavitud. Cierra el primer período.

« Él es mi Dios, por eso lo alabaré » (15, 2)

Los versículos del 1 a 3 del capítulo 15 ponen el acento en la alabanza de Dios: « El Señor es mi fortaleza y mi refugio, él fue mi salvación. Él es mi Dios, por eso lo alabaré; es el Dios de mi padre, por eso lo ensalzaré » (15, 2). En el canto dirigido por Moisés y María los israelitas cantan la fuerza de Dios que les ha liberado. Constatan que el designio y el deseo de Dios de liberar a su pueblo no pueden ser frustrados ni impedidos. No hay fuerzas, tampoco los carros del faraón, ni su ejército, ni lo mejor de sus capitanes, que puedan frustrar la voluntad de Dios para su pueblo de que sea libre (15, 4-5). En este gozoso grito de alabanza, los cristianos de distintas tradiciones reconocen que Dios es el salvador de todos; nos alegramos de que haya mantenido sus promesas y de que siga otorgándonos su salvación a través del Espíritu Santo. En la salvación que nos ofrece reconocemos que él es nuestro Dios y nosotros su pueblo.

« Fue tu diestra quien lo hizo, Señor, resplandeciente de poder » (15, 6a)

La liberación y la salvación del pueblo de Dios es obra del poder de Dios. La diestra de Dios puede entenderse como su victoria cierta sobre sus adversarios y como la protección constante de su propio pueblo. A pesar de la determinación del faraón, Dios escuchó el grito de su pueblo y no deja a su pueblo perecer porque Dios es el Dios de la vida. A través de su poder sobre los vientos y el mar, Dios muestra su voluntad de preservar la vida y de destruir la violencia (Ex 15, 10). El propósito de su redención era constituir a los israelitas como un pueblo de alabanza que reconociese el amor indefectible de Dios.

La liberación trajo esperanza y una promesa para su pueblo. Esperanza porque un nuevo día había llegado en el que el pueblo podía servir libremente a su Dios y darse cuenta de sus posibilidades. Era también una promesa: su Dios les acompañaría a lo largo de su camino y ninguna fuerza podría destruir el propósito de Dios para ellos.

¿Utiliza Dios la violencia para contrarrestar la violencia?

Algunos padres de la Iglesia interpretaron este relato como una metáfora de la vida espiritual. Agustín, por ejemplo, identificó al enemigo tragado por el mar no con los egipcios, sino con el pecado:

En el bautismo sumergió y borró todos nuestros pecados anteriores, que venían como persiguiéndonos por la espalda. Los espíritus inmundos llevaban las riendas de nuestras tinieblas como si fuesen sus jumentos, es decir, sus auxiliares, y, cual jinetes, las conducían a donde querían. Por eso el apóstol los llama gobernadores de estas tinieblas. Puesto que nos hemos visto libres de ellos mediante el bautismo, como si fuera el mar Rojo, esto es, ensangrentado por la santificación del Señor crucificado, no volvamos nuestro corazón a Egipto, antes bien dirijámonos hacia el reino en medio de las tentaciones del desierto, teniéndole a él por protector y guía (Sermón 223E).

Agustín interpreta el relato como una exhortación para los cristianos a la esperanza y a la perseverancia al ser perseguidos por el enemigo. Él consideraba el bautismo como el acontecimiento constitutivo clave que constituye la verdadera identidad de cada uno como miembro del cuerpo de Cristo. Por eso establece un paralelismo entre el paso liberador de Israel por el mar Rojo y el de los cristianos a través de las aguas bautismales. Los dos acontecimientos liberadores hacen existir una asamblea que alaba. Por eso Israel podía libremente alabar la mano salvadora de Dios con el canto de victoria de María y Moisés. Su redención constituía a los israelitas esclavizados en miembros del único pueblo de Dios, unidos con un canto de alabanza que podían cantar.

Unidad

Éxodo 15 nos permite constatar como el camino hacia la unidad tiene que pasar muchas veces a través de una experiencia compartida de sufrimiento. La liberación de los israelitas de la esclavitud es el acontecimiento fundacional que los constituye como pueblo. Para los cristianos este proceso llega a su culmen con la encarnación y el misterio pascual. Aunque la liberación/salvación es iniciativa de Dios, Dios asocia a agentes humanos a la realización de su propósito y plan de redención de su pueblo. Los cristianos, gracias a su bautismo, comparten el ministerio de reconciliación de Dios, pero nuestras divisiones obstaculizan nuestro testimonio y nuestra misión en un mundo que necesita de la salvación de Dios.

 

PREPARACIÓN DE LOS MATERIALES
PARA LA SEMANA DE ORACIÓN
POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS 2018

Las Iglesias del Caribe fueron elegidas para redactar el borrador de los materiales para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2018. Bajo la dirección de monseñor Kenneth Richards, arzobispo católico de Kingston y obispo responsable de cuestiones ecuménicas en la Conferencia Episcopal de las Antillas, junto con Gerard Granado, secretario general de la Conferencia de Iglesias del Caribe (CCC, según sus siglas en inglés), se constituyó un equipo ecuménico compuesto por hombres y mujeres para redactar los materiales. Se extiende el agradecimiento a los responsables del CCC, a la Conferencia Episcopal de las Antillas y a todos aquellos que colaboraron en la creación de estos materiales:

  • Muy Rev. Kenneth D. Richards, coordinador del equipo de redacción del borrador en nombre de la Conferencia Episcopal de las Antillas (AEC, según sus siglas en inglés), presidente de la Comisión de la AEC para el Ecumenismo, arzobispo de Kingston (católico romano) [Jamaica].

  • Sr. Gerard A. J. Granado, M. Th. (Edinburgo), secretario general de la Conferencia de Iglesias del Caribe (CCC), convocante del equipo de redacción (católico romano) [Trinidad y Tobago].

  • Prof. Luis N. Rivera-Pagan, profesor emérito de Ecumenismo, Princeton Theological Seminary, N.Y. (baptista) [Puerto Rico].

  • Rev. Kirkley Sands, Ph.D., capellán, Codrington Theological College, (anglicano) Iglesia en la provincia de las Indias Occidentales [Bahamas].

  • Rev. Patmore Henry, secretario, Conferencia Conexional, Iglesia metodista en el Caribe y las Américas (MCCA, según sus siglas en inglés) [isla de Antigua].

  • Oluwakemi Linda Banks, Ph.D., uno de los presidentes de la CCC y psicóloga clínica (anglicana) [isla de Anguila].

  • Sra. Nicole Poyer, líder, Grupo Taizé (ecuménico) de Trinidad y Tobago, estudiante matriculada en Máster de Teología (católica romana) [Trinidad y Tobago].

  • Muy Rev. Glenna Spencer, obispo, Iglesia metodista del Caribe y las Américas (MCCA) y exmiembro del Comité central del Consejo Mundial de las Iglesias (CMI) [Guyana].

  • Muy Rev. Kingsley Lewis, Ph.D., obispo, Hermandad de Moravia (provincia oriental de las Indias Occidentales), presidente emérito de la CCC [isla de Antigua].

  • Rev. Elvis Elahie, M.Th. (Edinburgo), moderador emérito, Iglesia presbiteriana de Trinidad y Tobago (PCTT, según sus siglas en inglés) y principal emérito del St. Andrew’s Theological College [Trinidad y Tobago].

  • Rev. Marjorie Lewis, Ph.D., presidenta emérita, United Theological College de las Indias Occidentales (UTCWI, según sus siglas en inglés) (Iglesia Unida de Jamaica y las islas Caimán) [Jamaica].

  • Rev. George Mulrain, Ph.D., presidente conexional emérito, Conferencia Conexional, Iglesia metodista del Caribe y las Américas (MCCA) [Trinidad y Tobago].

 

El equipo local de redacción presentó los textos, oraciones y meditaciones que había elegido o preparado a un equipo internacional patrocinado conjuntamente por el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos (PCPUC) y el Consejo Mundial de las Iglesias (CMI). En esta reunión que tuvo lugar en la Residencia Emaús en Nasáu (Bahamas), del 3 al 7 de septiembre de 2016, se finalizó la redacción del borrador. El equipo internacional tuvo la oportunidad de visitar el Museo de la Esclavitud y la Emancipación de Pompey en la Casa Vendue, una visita que ayudó a que el equipo editorial honrara las luchas por la libertad de los pueblos de las Bahamas y de todo el Caribe.

El equipo internacional desea agradecer al arzobispo Patrick Pinder y a la archidiócesis de Nasáu su generosidad por hospedarle en el Centro Emaús y al personal de la casa por hacer agradable su estancia. También deseamos expresar nuestra gratitud por el apoyo recibido de los líderes de las Iglesias locales, el Rev. Dr. Ranford Patterson, presidente del Consejo Cristiano de las Bahamas y el Muy Rev. Laish Boyd, obispo diocesano, Diócesis anglicana de las Bahamas, islas Turcas y Caicos, que se unieron al grupo para compartir su sabiduría y su conocimiento de la Iglesia local.

 

CELEBRACIÓN ECUMÉNICA

Introducción

Son parte integrante de esta celebración la Biblia y tres juegos de cadenas. El equipo de redacción del Caribe sugiere que estos signos se pongan en un lugar destacado en el espacio celebrativo.

La Biblia es especialmente importante en la experiencia de las Iglesias del Caribe. Es un hecho histórico que los pueblos indígenas y esclavizados padecieron atrocidades cometidas por los colonizadores que, al mismo tiempo, trajeron el cristianismo. Sin embargo, en las manos de los pueblos oprimidos de la región, la Biblia se volvió una fuente fundamental de consolación y de liberación. Esta dinámica de la inversión hace de la Biblia un símbolo potente en sí misma. Por este motivo es importante que en esta celebración se coloque una Biblia visualmente significativa en medio de la asamblea y que desde ella se proclamen las lecturas en vez de hacerlo desde otros libros o folletos.

Las cadenas son un signo potente de esclavización, deshumanización y racismo. Son también un signo del poder del pecado que nos separa de Dios y de los demás. El grupo de redacción del Caribe anima a la utilización de verdaderas cadenas de hierro en las Peticiones de Perdón de esta celebración. Si no es posible utilizar cadenas de hierro, se deberían buscar otras cadenas que sean visualmente potentes. Durante la celebración, las cadenas de hierro se sustituyen por una cadena humana que expresa al mismo tiempo comunión y acción conjunta contra la esclavitud actual y todo tipo de deshumanización individual e institucionalizada. Es parte integrante de la celebración invitar a toda la asamblea a participar en este gesto.

Para el canto después de la proclamación de la Palabra, el grupo de redacción del Caribe sugiere el himno La diestra de Dios. Refleja el canto de alabanza de María y Moisés por la acción liberadora de Dios en el libro del Éxodo, y está relacionado con el movimiento ecuménico en el Caribe, mientras que las Iglesias siguen trabajando juntas para vencer los desafíos sociales que enfrentan los pueblos de la región

 

DESARROLLO DE LA CELEBRACIÓN

Fue tu diestra quien lo hizo, Señor, resplandeciente de poder
(Ex 15, 6)

P  Presidente
A  Asamblea
L  Lector

Entrada

Canto
Durante el canto, entran los que presiden la celebración. Son precedidos por un asistente que lleva la Biblia. Se coloca la Biblia en un lugar de honor en el centro del espacio celebrativo. Las lecturas que se proclamarán en la celebración se tomarán de esta Biblia.

Palabras de bienvenida

P  La gracia de nuestro Señor Jesucristo,
el amor de Dios,
y la comunión del Espíritu Santo estén con todos vosotros.

A Y también contigo.

P Queridos hermanos en Cristo, nos reunimos para esta celebración de oración por la unidad. Damos gracias a Dios por nuestra herencia cristiana y su acción salvadora y liberadora en la historia humana.

Los materiales para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos de este año han sido preparados por las Iglesias del Caribe. La historia del cristianismo en esta región tiene una paradoja. Por un lado, la Biblia fue utilizada por los colonizadores para justificar la subyugación de los habitantes indígenas de estas tierras, junto con otros que fueron traídos de África, la India y de China. Muchas personas fueron exterminadas, encadenadas, esclavizadas y sometidas a condiciones de trabajo injustas. Por otro lado, la Biblia se volvió una fuente de consuelo y de liberación para muchos que sufrían de la mano de los colonizadores.

Hoy en día la Biblia sigue siendo una fuente de consuelo y liberación que sigue inspirando a los cristianos del Caribe para hacer frente a las condiciones que ponen en peligro la dignidad y la calidad de la vida. Mientras se caen de nuestras manos las cadenas de la esclavitud, nuevos lazos de amor y comunión emergen en la familia humana y expresan la unidad por la que las comunidades cristianas oramos.

Invocación al Espíritu Santo
Se puede cantar la respuesta a la invocación.

P Con los cristianos del Caribe, invoquemos al Espíritu Santo para que haga arder nuestros corazones mientras rezamos por la unidad de la Iglesia.
Une a tus siervos con el lazo de la unidad.

A ¡Ven, Espíritu Santo!

P Enséñanos a orar.

A ¡Ven, Espíritu Santo!

P Líbranos de la esclavitud del pecado.

A ¡Ven, Espíritu Santo!

P Ayúdanos en nuestra debilidad.

A ¡Ven, Espíritu Santo!

P Renuévanos como hijos tuyos.

A ¡Ven, Espíritu Santo!

Canto de alabanza

Peticiones de Perdón

P No habéis recibido un espíritu que os convierta en esclavos, de nuevo bajo el régimen del miedo. Invoquemos la misericordia de Dios, confiando en el poder salvador de su diestra.

Tres miembros de la asamblea vienen delante, cada uno llevando un juego de cadenas. Después de cada petición y su respuesta, se deja caer al suelo uno de los juegos de cadenas. Como respuesta se puede cantar el Kyrie.

P De las estructuras que socavan la dignidad humana e imponen nuevas formas de esclavitud, líbranos, Señor.

A Kyrie eleison.

P  De las decisiones y de las acciones que imponen pobreza, marginación y discriminación a nuestros hermanos y hermanas, líbranos, Señor.

A Kyrie eleison.

P  Del miedo y la sospecha que nos separan unos de otros y que ponen límites a la esperanza y a la salvación, líbranos, Señor.

A Kyrie eleison.

P El Señor es mi fortaleza y mi refugio, él es nuestra salvación. Que el Señor, que nos ha redimido, nos lleve a la morada de la santidad.

A Amén.

Proclamación de la Palabra de Dios

P Líbranos, Señor, de la opresión del ser humano,

A para que podamos guardar tus decretos.

P Que brille tu rostro sobre tus siervos,

A y enséñanos tus normas. (cf. Sal 119, 134-135)

Éxodo 15, 1-21

P Escuchad y seréis liberados.

A Damos gracias a Dios.

Es preferible que el salmo se cante.

Salmo 118, 5-7. 13-17. 19-24

R/ ¡Dad gracias al Señor por su bondad, porque es eterno su amor!

En la angustia invoqué al Señor
y el Señor me respondió dándome alivio.
El Señor está conmigo, nada temo,
¿qué podrá hacerme el mortal?
El Señor está conmigo, es mi ayuda,
prevaleceré sobre mis enemigos.  R/

Me empujaban intentando derribarme,
pero el Señor me ayudó.
Dios es mi fuerza y mi potencia,
él fue para mí la salvación.
Gritos de gozo y victoria
hay en las tiendas de los justos:  R/

« La diestra del Señor realiza hazañas,
la diestra del Señor es poderosa,
la diestra del Señor realiza hazañas ».
No he de morir, viviré
para contar las proezas del Señor.  R/

¡Abridme las puertas de la justicia!
Entraré por ellas dando gracias a Dios.
Esta es la puerta del Señor,
por ella entrarán los justos.  R/

Te doy gracias pues me has escuchado,
tú fuiste para mí la salvación.
La piedra que desecharon los constructores,
es ahora la piedra angular.
Del Señor viene todo esto
y nos parece admirable.
Este es el día en que actuó el Señor,
alegrémonos, gocémonos en él. R/

Romanos 8, 12-27

P Escuchad y seréis liberados.

A Damos gracias a Dios.

Un Aleluya adecuado puede ser cantado antes y después de la proclamación del Evangelio.

Marcos 5, 21-43

P Escuchad y seréis liberados.

A Damos gracias a Dios.

Homilía / Sermón

Canto

El Credo de los Apóstoles

Oración de los fieles

P Dando gracias por nuestra liberación de la esclavitud del pecado, pongamos nuestras necesidades ante el Señor pidiéndole que rompa las cadenas que nos esclavizan y que nos una, en cambio, con lazos de amor y de comunión.

Cada intercesión puede ser leída por un lector diferente. Al terminar de leer, los lectores van uniendo sus manos o sus brazos con miembros de la asamblea para crear una cadena humana.

L1 Dios del Éxodo, que guiaste a tu pueblo a través de las aguas del mar Rojo y lo redimiste, quédate con nosotros ahora y redímenos de toda clase de esclavitud y de todo lo que oscurece la dignidad del ser humano.

A Pon tu mano sobre nosotros, Señor, para que tengamos vida.

L2 Dios de la abundancia, que en tu bondad provees a nuestras necesidades, quédate con nosotros ahora y ayúdanos a vencer nuestro egoísmo y nuestra codicia y danos el valor para ser agentes de justicia en el mundo.

A Pon tu mano sobre nosotros, Señor, para que tengamos vida.

L3 Dios de amor, que nos has hecho a tu imagen y nos has redimido en Cristo, quédate con nosotros ahora y danos la fuerza para amar a nuestro prójimo y para acoger al extranjero.

A Pon tu mano sobre nosotros, Señor, para que tengamos vida.

L4 Dios de paz, que te mantienes fiel a tu alianza aunque nosotros nos alejemos de ti y en Cristo nos reconcilias contigo, quédate con nosotros ahora y pon en nosotros un nuevo espíritu y un nuevo corazón para que podamos rechazar la violencia y ser en cambio siervos de tu paz.

A Pon tu mano sobre nosotros, Señor, para que tengamos vida.

L5 Dios de gloria, que eres todopoderoso y que en Cristo quisiste que tu hogar fuera una familia humana y que en las aguas del bautismo nos has adoptado como hijos, quédate con nosotros ahora y ayúdanos a mantenernos fieles a nuestros compromisos familiares y a nuestras responsabilidades comunitarias y fortalece los lazos de comunión con nuestros hermanos y hermanas en Cristo.

A Pon tu mano sobre nosotros, Señor, para que tengamos vida.

L6 Dios uno y trino, que en Cristo nos has hecho uno contigo y con los demás, quédate con nosotros ahora y por el poder y el consuelo del Espíritu Santo líbranos del egocentrismo, la arrogancia y el miedo que nos impiden caminar hacia la plena unidad visible de tu Iglesia.

A Pon tu mano sobre nosotros, Señor, para que tengamos vida.

La Oración del Señor

P Unamos nuestras manos, atadas no por cadenas sino por el amor de Cristo que ha sido derramado en nuestros corazones y oremos al Padre con las palabras que Jesús nos enseñó

Se puede cantar el Padre nuestro.

Padre nuestro…

Después de la Oración del Señor, con las manos aún juntas, la asamblea puede cantar un canto conocido que celebra su unidad.

Después del canto se puede intercambiar un signo de paz.

Envío

P Redimidos por la diestra de Dios y unidos en el único Cuerpo de Cristo, vayamos con la fuerza del Espíritu Santo.

A El Espíritu del Señor está sobre nosotros,
porque nos ha consagrado
para llevar a los pobres
la buena noticia de la salvación;
nos ha enviado a anunciar
la libertad a los presos
y a dar vista a los ciegos;
a liberar a los oprimidos
y a proclamar un año en el que
el Señor concederá su gracia.
¡Amén! ¡Aleluya!

Canto final

 

REFLEXIONES BÍBLICAS
Y ORACIONES PARA EL OCTAVARIO

 

DÍA 1 Amarás al extranjero porque vosotros fuisteis extranjeros en Egipto

 

Levítico 19, 33-34

Amarás al extranjero

Salmo 146

El Señor protege al extranjero

Hebreos 13, 1-3 Personas hubo que, sin saberlo, alojaron ángeles en su casa
Mateo 25, 31-46 Llegué como un extraño, y me recibisteis en vuestra casa

Cuando se convirtió en la primera república negra independiente, Haití abrió sus puertas para acoger a personas esclavizadas en busca de libertad. En tiempos recientes, la situación económica ha golpeado duramente a los haitianos, muchos de los cuales han salido de su país haciendo viajes peligrosos en busca de una vida mejor. En muchos casos se han encontrado con el rechazo y con barreras legales. El Consejo de las Iglesias del Caribe se ha implicado en su defensa, llamando la atención a aquellas naciones que restringen o despojan a los haitianos de sus derechos de ciudadanía.

Reflexión

El recuerdo de ser extranjeros en Egipto está en la base del precepto de la Ley de que el pueblo de Dios debía acoger al extranjero que residía en su seno. Se albergaba la esperanza de que el recuerdo de su propio exilio estimularía la empatía y la solidaridad con los exiliados y los extranjeros presentes en un momento dado. Del mismo modo que para Israel, nuestra experiencia cristiana compartida de la acción salvadora de Dios va a la par con el recuerdo de ser extranjeros y estar alienados –en el sentido de la enajenación de Dios y de su reino. Este modo cristiano de hacer memoria tiene implicaciones éticas. Dios ha restablecido nuestra dignidad en Cristo y nos ha hecho ciudadanos de su reino, no a causa de lo que hemos hecho para merecerlo, sino por un libre don de su amor. Estamos llamados a hacer lo mismo, libremente y movidos por el amor. El amor cristiano es amar como el Padre, esto es, reconocer la dignidad y dar dignidad y de este modo traer sanación a la familia humana quebrantada.

Oración

Dios eterno,
que no perteneces a ninguna cultura ni tierra sino eres Señor de todos,
y nos llamas a acoger al extranjero que reside entre nosotros.
Ayúdanos con tu Espíritu
para vivir como hermanos y hermanas,
acogiendo a todos en tu nombre
y viviendo según la justicia de tu reino.
Esto pedimos en el nombre de Jesús.
Amén.

La diestra de Dios
está plantando en nuestra tierra,
plantando semillas de libertad, esperanza y amor;
en esta tierra de muchos pueblos
que los hijos junten sus manos
y sean uno con la diestra de Dios.

 

DÍA 2 Y no ya como esclavo, sino como algo más, como hermano muy querido

 

Génesis 1, 26-28 

Dios creó al ser humano a su imagen

Salmo 10, 1-10 Señor, ¿por qué permaneces lejos y te ocultas en tiempo de angustia?
Filemón Y no ya como esclavo, sino como algo más, como hermano muy querido
Lucas 10, 25-37

La parábola del buen samaritano

El tráfico de seres humanos es una forma de esclavitud de nuestros días en el que se engaña o se fuerza a las víctimas a trabajos sexuales, al trabajo infantil y a dar sus órganos para el beneficio de los explotadores. Es una industria global y multimillonaria. Es también un problema creciente en el Caribe. Las Iglesias reformadas del Caribe han unido sus fuerzas con el Consejo para la Misión Mundial y el Consejo para la Misión de América del Norte y el Caribe para educar a las comunidades cristianas a poner fin al flagelo que supone el tráfico de seres humanos.

Reflexión

Una de las primeras cosas que aprendemos acerca de Dios en la Biblia hebrea y cristiana es que Dios creó al ser humano a su imagen. Sin embargo, esta verdad profunda y hermosa ha sido con frecuencia oscurecida o negada a lo largo de la historia humana. En el Imperio romano, por ejemplo, se negaba la dignidad de los que eran esclavos. El mensaje del evangelio es completamente distinto a esto. Jesús desafió las normas sociales que devaluaban la dignidad humana de los samaritanos, indicando al samaritano como el «prójimo» de aquel que había sido asaltado camino de Jericó –un prójimo que debe ser amado, según la Ley–. Y Pablo, valiente en Cristo, habla del esclavo Onésimo como de un «hermano muy querido», transgrediendo las normas sociales de su época y afirmando la humanidad de Onésimo. El amor cristiano debe ser siempre un amor valiente que se atreve a cruzar fronteras, reconociendo en los demás una dignidad igual a la nuestra. Como san Pablo, los cristianos deben ser «suficientemente valientes en Cristo» para levantar una voz unánime que reconozca claramente como sus prójimos y sus hermanos y hermanas muy queridos a las víctimas del tráfico humano y de este modo trabajar juntos para poner fin a la esclavitud de los tiempos modernos.

Oración

Dios misericordioso,
muestras tu cercanía a los que son víctimas del tráfico de seres humanos,
asegurándoles que conoces su situación y que escuchas su grito.
Que tu Iglesia, manteniéndose unida, pueda luchar con compasión y valor
para que llegue ese día en el que nadie será explotado
y en el que todos podrán ser libres para vivir en paz unas vidas dignas.
Esto pedimos en nombre del Dios trino que puede hacer
infinitamente más de lo que podemos pedir o imaginar.
Amén.

La diestra de Dios
está levantando en nuestra tierra.
Levantando a los caídos uno a uno;
cada uno es conocido por su nombre,
y salvado ahora de la vergüenza,
al levantarse la diestra de Dios.

 

DÍA 3 Vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo 

 

Éxodo 3, 4-10 Dios libera a los cautivos
Salmo 24, 1-6 Esta es la generación de los que anhelan tu rostro, Dios de Jacob
1 Corintios 6, 9-20 Glorificad, pues, a Dios con vuestro cuerpo
Mateo 18, 1-7 ¡Ay de aquel que incite a pecar!

Muchas Iglesias cristianas del Caribe están preocupadas por el tema de la pornografía, especialmente a través de internet. La pornografía tiene consecuencias desastrosas para la dignidad humana, sobre todo para los adolescentes y los jóvenes. Al igual que la esclavitud, la pornografía mercantiliza a los seres humanos, afectando a los que son adictos a ella y dañando las relaciones auténticas de amor.

Reflexión

El libro del Éxodo muestra la solicitud de Dios por los cautivos. La revelación de Dios a Moisés en el episodio de la zarza ardiente fue una declaración poderosa de su voluntad de liberar a su pueblo. Dios vio sus penalidades, oyó su grito y vino para liberarlos. Mientras que la sexualidad es un don de Dios para las relaciones humanas y la expresión de la intimidad, el mal uso de este don a través de la pornografía esclaviza y devalúa tanto al que se dedica a producirla, como al que la consume. Dios no es insensible a esta situación y los cristianos son llamados a ser igualmente solícitos.

San Pablo dice que estamos llamados a glorificar a Dios con nuestros cuerpos, lo que significa que todas las dimensiones de nuestra vida, incluidas nuestras relaciones, pueden y deben ser ofrenda agradable a Dios. Los cristianos deben trabajar juntos para construir un modelo de sociedad que defienda la dignidad del ser humano y que no incite a pecar a los más pequeños, sino que, al contrario, los capacite para que vivan en libertad, que es la voluntad de Dios para ellos.

Oración

Por tu gracia divina, Señor,
restaura nuestra mente y nuestro cuerpo.
Crea en nosotros un corazón limpio y una mente pura
para que podamos dar gloria a tu Nombre.
Que tu Iglesia se mantenga unida en un mismo propósito
para la santificación de tu pueblo.
Te lo pedimos por medio de Jesucristo,
que vive y reina contigo,
en la unidad del Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos.
Amén.

La diestra de Dios
está sanando en nuestra tierra,
sanando cuerpos, mentes y almas quebrantados;
tan maravilloso es su roce,
con un amor que tanto significa,
cuando somos sanados
por la diestra de Dios.

 

DÍA 4 Esperanza y salvación

 

Isaías 9, 2-7a Para aumentar su señorío con una paz sin fronteras
Salmo 34, 1-15 Busca la paz, marcha tras ella
Apocalipsis 7, 13-17

Dios mismo enjugará toda lágrima de sus ojos

Juan 14, 25-27

Os dejo la paz, mi paz os doy

La violencia en el Caribe es un problema que interpela a las Iglesias. Existe un índice alarmante de asesinatos, muchos de los cuales están relacionados con la violencia doméstica y la lucha entre bandas, como también con otras formas de criminalidad. También hay un número creciente de autolesiones y de suicidios en algunas zonas de la región.

Reflexión

El reino que Dios prometió, el reino que Jesús anunció e hizo presente en su ministerio, es un reino de justicia, de paz y de alegría en el Espíritu Santo. ¿Qué significa esta buena noticia para los que están atrapados en la oscuridad de la violencia? En la visión del profeta, una luz brillante cubrió a los que habitaban un país tenebroso. Pero, ¿cómo pueden los cristianos llevar la luz de Jesús a los que están en las tinieblas de la violencia doméstica y de las bandas? ¿Qué esperanza pueden ofrecer los cristianos? Es triste que la división de los cristianos sea un antitestimonio que hace difícil poder transmitir esperanza.

Sin embargo, la búsqueda de la paz y de la reconciliación ente las diferentes Iglesias y confesiones es lo opuesto a esto. Cuando los cristianos se esfuerzan por la unidad en un mundo marcado por los conflictos, ofrecen al mundo un signo de reconciliación. Los cristianos que se niegan a entrar en una lógica de privilegios y de estatus, que se niegan a devaluar a los otros y a sus comunidades, dan testimonio de la paz del reino de Dios en el que el Cordero conduce a los santos a los manantiales de aguas vivas. Esta es la paz que necesita el mundo, la que trae sanación y consuelo a los afligidos por la violencia.

Oración

Dios de todo consuelo y esperanza,
tu resurrección venció la violencia de la cruz.
Que como pueblo tuyo
podamos ser un signo visible
de que la violencia de este mundo será vencida.
Esto pedimos en el nombre del Señor resucitado.
Amén. La diestra de Dios
está señalando en nuestra tierra,
señalando el camino que debemos recorrer;
tan oscuro es el camino.
y tan fácilmente nos perdemos,
pero somos conducidos por la diestra de Dios.

 

DÍA 5 ¡Escucha el grito de mi pobre pueblo desde todos los rincones de la tierra!

 

Deuteronomio 1, 19-35 El Señor vuestro Dios va delante de vosotros
Salmo 145, 9-20 El Señor sostiene a cuantos flaquean
Santiago 1, 9-11 El rico se desvanecerá como la flor de la hierba
Lucas 18, 35-43 ¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!

Las economías del Caribe se basaban tradicionalmente en la producción de materias primas para el mercado europeo y por tanto nunca fueron autosostenibles. Como consecuencia de ello, para su desarrollo fue necesario endeudarse en el mercado internacional. Los requerimientos de esta deuda impusieron restricciones a las inversiones en transporte, educación, sanidad y otros servicios públicos, lo que tuvo un fuerte impacto sobre todo en los más pobres. La Conferencia de Iglesias del Caribe, a través de sus contactos internacionales, ha puesto en marcha una iniciativa para afrontar la crisis actual de la deuda en la región y para ayudar a los más pobres.

Reflexión

Nos podemos imaginar el ruido del gentío cuando Jesús entra en Jericó. Muchas voces acallan el grito del mendigo ciego. Su presencia es embarazosa y es un estorbo para los demás. Pero a través de todo este tumulto, Jesús oye la voz del ciego, del mismo modo que en las Escrituras Dios siempre escucha el grito del pobre. El Señor que sostiene al que flaquea no solo escucha, sino que interviene. De este modo la vida del mendigo se transforma totalmente.

La desunión de los cristianos puede ser parte del tumulto del mundo y de su caos. Como las voces que discutían a las afueras de Jericó, nuestras divisiones pueden ahogar el grito del pobre. Sin embargo, cuando estamos unidos nos volvemos más plenamente la presencia de Cristo en el mundo, con más capacidad para oír, escuchar y responder. De este modo, en vez de aumentar el volumen de la discordia, nos hacemos más capaces de oír y, en consecuencia, de discernir las voces que más necesitan ser escuchadas.

Oración

Dios de amor,
que levantas al pobre y desvalido
y restableces su dignidad.
escucha ahora nuestros gritos por los pobres de nuestro mundo,
restablece su esperanza y levántalos,
para que todo tu pueblo pueda ser uno.
Esto te pedimos en el nombre de Jesús.
Amén.

La diestra de Dios
está levantando en nuestra tierra.
Levantando a los caídos uno a uno;
cada uno es conocido por su nombre,
y salvado ahora de la vergüenza,
al levantarse la diestra de Dios.

 

DÍA 6 Busquemos el provecho de los otros

 

Isaías 25, 1-9     Él es el Señor, nuestra esperanza, celebremos alegres su victoria
Salmo 82 Haced justicia al huérfano y al pobre, defended al humilde
Filipenses 2, 1-4 Que cada uno busque no su propio provecho, sino el de los otros
Lucas 12, 13-21 Procurad evitar toda clase de avaricia

Las cambiantes regulaciones bancarias internacionales siguen teniendo un impacto negativo en el comercio y las transacciones en el Caribe y amenazan la supervivencia de numerosas familias. Se ha vuelto cada vez más difícil para los caribeños que trabajan en el extranjero enviar dinero a sus familias. Las Iglesias del Caribe introdujeron el movimiento del Credit Union para que los pobres pudiesen tener acceso a fondos para actividades económicas.

Reflexión

Las Escrituras dan un testimonio claro de que Dios hace una opción preferencial por los pobres: la diestra de Dios actúa a favor de los desvalidos contra los poderosos. De modo parecido, Jesús advierte con claridad contra los peligros de la avaricia. Sin embargo, a pesar de estas advertencias, el pecado de la avaricia con frecuencia infecta a nuestras comunidades cristianas e introduce la lógica de la competencia: una comunidad compite contra la otra. Tenemos que recordarnos que en la medida en que no nos diferenciamos del mundo, sino que, al contrario, nos amoldamos a su espíritu competitivo que divide, fracasamos a la hora de ser «refugio del mísero oprimido, abrigo en la lluvia, sombra en el calor».

Para nuestras Iglesias y confesiones ser ricas a los ojos de Dios no equivale a tener muchos miembros que pertenecen –o que donan– a la propia comunidad. Al contrario, significa reconocer que como cristianos tenemos innumerables hermanos y hermanas justo al otro lado del mundo, unido a nosotros más allá de las divisiones económicas entre «Norte y Sur». Conscientes de esta fraternidad en Cristo, los cristianos pueden unir sus manos para promover una justicia económica para todos.

Oración

Dios todopoderoso,
da fuerza y coraje a tu Iglesia
para que proclame continuamente el derecho y la justicia
en situaciones de dominio y opresión.
Al celebrar nuestra unidad en Cristo,
que tu Espíritu Santo nos ayude
a fijarnos en las necesidades de los otros.
Amén. 

La diestra de Dios
está golpeando en nuestra tierra.
La envidia, el odio y la codicia;
nuestro egoísmo y nuestra lujuria,
nuestra soberbia y nuestras injusticias,
son golpeadas por la diestra de Dios.

 

DÍA 7 Construyendo la familia en la casa y en la Iglesia

 

Éxodo 2, 1-10 El nacimiento de Moisés
Salmo 127 Si el Señor no construye la casa, en vano se afanan sus constructores
Hebreos 11, 23-24 Por la fe los padres de Moisés, viéndolo tan hermoso, lo escondieron 
Mateo 2, 13-15 José se levantó, tomó al niño y a la madre en plena noche y partió con ellos camino de Egipto

 

En el Caribe la familia se sigue viendo afectada negativamente por la herencia de la esclavitud y por nuevos factores como la migración de los padres, los problemas económicos y la violencia doméstica. Para afrontar esta realidad las Iglesias del Caribe trabajan para proporcionar apoyo tanto a las familias nucleares como a las más extensas.

Reflexión

Las familias tienen una importancia capital para la protección y el cuidado de los niños y las niñas. Los relatos bíblicos de la infancia de Moisés y de Jesús, que estuvieron ambos en peligro mortal por las órdenes asesinas de gobernantes enojados, expresan bien lo vulnerable que pueden ser los niños y las niñas a las fuerzas externas. Estos relatos también reflejan como se pueden llevar a cabo acciones para proteger a estos pequeños y pequeñas. Mateo nos presenta un modelo de paternidad que es amorosamente fiel a la voluntad del Señor, especialmente en tiempos difíciles.

La Escritura ve a los niños y a las niñas como una bendición y una esperanza para el futuro. Para el salmista son «como flechas en la mano del guerrero». Como cristianos compartimos una vocación común a vivir como redes de apoyo familiar, confiando en el poder del Señor en la tarea de construir comunidades fuertes en las que los niños y las niñas sean protegidos y puedan florecer.

Oración

Dios misericordioso,
enviaste a tu Hijo para que naciera en una familia como las nuestras,
con antepasados que eran tanto justos como pecadores.
Pedimos tu bendición sobre nuestras familias
en sus casas y en nuestras comunidades.
Oramos especialmente por la unidad de la familia cristiana,
para que el mundo crea.
Lo pedimos en el nombre de Jesús.
Amén.

La diestra de Dios
está escribiendo en nuestra tierra,
escribiendo con poder y con amor;
nuestros conflictos y nuestros miedos,
nuestros triunfos y nuestras lágrimas,
son grabados por la diestra de Dios.

DÍA 8 Los reunirá de entre las naciones

 

Isaías 11, 12-13

Efraín no tendrá celos de Judá, Judá no oprimirá a Efraín

Salmo 106, 1-14. 43-48

Señor, Dios nuestro, reúnenos de entre las naciones para que alabemos tu santo nombre
Efesios 2, 13-19 Él ha derribado el muro de odio que los separaba
Juan 17, 1-12 En ellos resplandece mi gloria

Las Iglesias del Caribe trabajan juntas para sanar las heridas del Cuerpo de Cristo en la región, que son la herencia que ha dejado la colonización. La reconciliación con frecuencia exige el arrepentimiento, la reparación y la sanación de las memorias. Un ejemplo de ello son los actos de petición de perdón y de reparación entre los baptistas de Gran Bretaña y los del Caribe. Del mismo modo que el pueblo de Israel, la Iglesia en su unidad está llamada a ser al mismo tiempo un signo y un agente activo de reconciliación.

Reflexión

A lo largo de la narrativa bíblica de la historia de la salvación, uno de los motivos infalibles es la incesante determinación del Señor de crear un pueblo que podía llamar suyo. La formación de este pueblo –unido en una alianza sagrada con Dios– es parte integrante del plan de salvación de Dios y de la glorificación y santificación del Nombre del Señor.

Los profetas recordaban insistentemente a Israel que la alianza exigía que las relaciones entre los diversos grupos sociales estuvieran caracterizadas por la justicia, la compasión y la misericordia. Cuando a Jesús se le acercaba la hora de sellar la nueva alianza con su sangre, oró fervientemente para que los que el Padre le había confiado vivieran unidos, como Él y el Padre viven unidos. Cuando los cristianos descubren su unidad en Jesús, participan en la glorificación de Cristo en presencia del Padre, con la misma gloria que compartía con el Padre antes de que el mundo existiera. De este modo, el pueblo de la alianza siempre debe perseguir ser una comunidad reconciliada, una que sea signo eficaz ella misma para todos los pueblos de la tierra de la manera de vivir una vida en justicia y en paz.

Oración

Señor, humildemente te pedimos que
por tu gracia las Iglesias puedan ser
en todo el mundo instrumentos de tu paz.
Que, a través de su acción conjunta
como embajadoras y agentes entre los pueblos divididos
de tu amor sanador y reconciliador,
pueda tu Nombre ser santificado y glorificado.
Amén. La diestra de Dios
está plantando en nuestra tierra,
plantando semillas de libertad, esperanza y amor;
en esta tierra de muchos pueblos,
que los hijos junten sus manos
y sean uno con la diestra de Dios.

 

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