Recientemente se han descubierto diversos textos de la Sagrada Escritura y de la historia de la Virgen María en tibetano, en excelentes condiciones, en la única parroquia católica del Tíbet, la parroquia de Mang Kang (o Shang Yan Jing), según informa la agencia de noticias Fides. De acuerdo con informes de la Agencia Feith de He Bei, los 45 volúmenes de la Escritura en tibetano han sido traducidos y publicados en 1931, mientras que los 489 temas de la historia de la Virgen María son de 1932. Según los expertos, se trata de los únicos textos católicos en tibetano conservados en perfectas condiciones. Muchos fieles han pedido la reimpresión de estos dos textos, que siguen siendo útiles para la vida de la Iglesia y la misión de la parroquia.

Odorico Mattiuzzi de Pordenone (1265-1331), gran ayudante del Beato Juan de Montecorvino, arzobispo de Pekín, a su regreso a occidente se dirigió al Tíbet en 1328. Así se convirtió en el primer occidental y también el primer sacerdote católico que llegó por primera vez al Tíbet en la historia de catolicismo chino, comenzando así más de 700 años de historia del catolicismo en el país.
en 1745 por fuertes disensiones con el Dalai Lama. En 1812, el primer misionero laico chino intentó llevar a cabo una evangelización misionera en el Tíbet, pero fue expulsado de inmediato. En 1846 el superior de la comunidad lazaristas de la Archidiócesis de Pekín envió 2 misioneros al Tíbet. En 1861 se estableció el Vicariato Apostólico tibetano. En 1890 había más de un millar de fieles católicos tibetanos. En 1920 eran ya 1.776 los católicos en el Tíbet, 1.222 en el área de la provincia de Si Chuan y 1.544 en la provincia tibetana de Yun Nan. En el siglo XIX llegaron al Tíbet los misioneros del MEP y en 1933 los agustinos. Todos ellos fueron expulsados al final por la revolución cultural.