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Descubiertos en el Tíbet, textos de la Sagrada Escritura y de la historia de la Virgen que se remontan a los años 30

Publicado el 28 de noviembre de 2011

Recientemente se han descubierto diversos textos de la Sagrada Escritura y de la historia de la Virgen María en tibetano, en excelentes condiciones, en la única parroquia católica del Tíbet, la parroquia de Mang Kang (o Shang Yan Jing), según informa la agencia de noticias Fides. De acuerdo con informes de la Agencia Feith de He Bei, los 45 volúmenes de la Escritura en tibetano han sido traducidos y publicados en 1931, mientras que los 489 temas de la historia de la Virgen María son de 1932. Según los expertos, se trata de los únicos textos católicos en tibetano conservados en perfectas condiciones. Muchos fieles han pedido la reimpresión de estos dos textos, que siguen siendo útiles para la vida de la Iglesia y la misión de la parroquia.

La parroquia de Mang Kang fue construida en 1855, con la llegada a Yan Jing de los misioneros del Instituto para las Misiones Extranjeras de París (MEP). El estilo arquitectónico es una mezcla de estilo Han y tibetano, con docenas de pinturas dedicadas a la Virgen María y a Jesús y una gran cruz que se ve desde lejos. De 1865 a 1959 había en Yan Jing 17 misioneros, 7 de ellos fueron martirizados junto a 11 laicos locales. La parroquia fue reabierta el 24 de diciembre de1988. Hoy en día, la parroquia cuenta con un sacerdote tibetano que es el párroco, dos religiosas ancianas, 2 novicias y 740 fieles laicos. Se celebran dos misas de lunes a viernes y tres los domingos. Con 84 años de edad una anciana del pueblo se sabe de memoria la Biblia completa en tibetano.
De acuerdo con la historia del catolicismo tibetano, que presenta Fides, el misionero franciscano, ahora beato, P. Odorico Mattiuzzi de Pordenone (1265-1331), gran ayudante del Beato Juan de Montecorvino, arzobispo de Pekín, a su regreso a occidente se dirigió al Tíbet en 1328. Así se convirtió en el primer occidental y también el primer sacerdote católico que llegó por primera vez al Tíbet en la historia de catolicismo chino, comenzando así más de 700 años de historia del catolicismo en el país.
Este viaje también se cuenta en su famoso diario de su misión en el Extremo Oriente. Hay constancia de que en los años 1603, 1633, 1640 y 1661, hubo siempre misioneros jesuitas que intentaron la evangelización, pero lamentablemente perdieron la vida, fueron expulsados o forzados a huir. En 1707 los misioneros lazaristas (CM) italianos llegaron al Tíbet, como recuerda una gran campana en el Templo de Jokhang, en Lhasa ("trono de Dios"), que fue donada por el Padre Desideri, CM, en 1729. En 1741 se enviaron otros 9 misioneros lazaristas para el Tibet, que se vieron obligados a retirarse en 1745 por fuertes disensiones con el Dalai Lama. En 1812, el primer misionero laico chino intentó llevar a cabo una evangelización misionera en el Tíbet, pero fue expulsado de inmediato. En 1846 el superior de la comunidad lazaristas de la Archidiócesis de Pekín envió 2 misioneros al Tíbet. En 1861 se estableció el Vicariato Apostólico tibetano. En 1890 había más de un millar de fieles católicos tibetanos. En 1920 eran ya 1.776 los católicos en el Tíbet, 1.222 en el área de la provincia de Si Chuan y 1.544 en la provincia tibetana de Yun Nan. En el siglo XIX llegaron al Tíbet los misioneros del MEP y en 1933 los agustinos. Todos ellos fueron expulsados al final por la revolución cultural.
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