Roland Joffé, que se hizo famoso en el mundo del cine como director de “La misión”, acaba de ofrecernos “Encontrarás dragones”, con un guión inspirado en la infancia y juventud de San Josemaría Escrivá y los años de la guerra civil.
Justifica el extraño título en que los viejos mapas medievales dibujaban unos dragones allá dónde comenzaban los mares desconocidos, y él aplica el término “dragones” a las dificultades de la vida que parecen insalvables, a las contrariedades y misterios. El mismo reto de hacer esta película –ha confesado- supuso para un inglés agnóstico, enfrentarse a dos dragones: la guerra civil española y la santidad.
He visto la película, magnífica en mi opinión, y resuelve bien la doble batalla: se asoma tanto a la guerra como a la santidad y lo hace sin prejuicios, como quien dice: esto es lo que hay. El director no es combatiente del bando franquista ni del republicano; tampoco combate a favor de la religión ni en su contra. Se limita a observar sin más pasión que la búsqueda de la verdad.
Chesterton escribió a propósito de Santo Tomás de Aquino: “El santo siempre oculta la santidad; esa es la única regla invariable. Y el hagiógrafo siempre parece como un perseguidor que quisiera frustrar al santo, un espía o un chismoso, con tan escasa idea de lo que es el respeto como un entrevistador americano”. (Debían ser especialmente incisivos los periodistas americanos que entrevistaron a Chesterton). Y aún añade: “Lo único que separa a un santo de las personas ordinarias es su disposición a no distinguirse de las personas ordinarias”.
El mérito de Joffé, en este punto, es que se aleja mucho del hagiógrafo. No resalta tanto la santidad como la personalidad. Deja que la persona se manifieste y es el espectador el que descubre cómo el santo se enfrenta a sus dragones. Aunque tratándose del fundador del Opus Dei, que alentó a todos a encontrar a Dios en la vida ordinaria, el santo preferiría hablar de pequeñas contrariedades, que son las habituales, y rebajaría los dragones al rango humilde de las lagartijas.
Antoni Coll Gilabert