El sábado pasado dio comienzo en el Oratori Bonaigua, la cita anual “Aula de Teología”, un conjunto de conferencias que este año, bajo el título genérico “La lógica del don”, divulgan los contenidos de la última encíclica de Benedicto XVI
“Caritas in Veritate”.
La primera ponencia, Líneas maestras de la encíclica “Caritas in Veritate” , corrió a cargo de Doménech Melé (Dr. en Sagrada Teología por la Universidad de Navarra y Profesor Ordinario de Ética Empresarial del IESE), fue seguida con gran interés por más de 170 personas que llenaban el Salón de Actos del Oratorio.
En una breve introducción, el Dr. Melé destacó el propósito de la encíclica, situándola en su contexto histórico y eclesial, dirigiendo la atención especialmente al contenido del documento en su conjunto. “El título de la encíclica –comentó nuestro ponente– da a entender que el Papa ha querido escribir una encíclica en la que no sólo se ocupa de problemas sociales concretos, sino que también ha tenido el propósito de señalar los fundamentos oportunos para enfocar correctamente esos problemas.” Pasó luego a hacer un repaso clarificador de los apartados del documento, señalando lo que a su entender constituyen sus líneas maestras fundamentales.
En primer lugar glosó la naturaleza “personalista” del progreso y desarrollo de los pueblos, señalando que la encíclica remarca que se trata de un progreso que tiene a “todo hombre y a todos los hombres” como verdadero objetivo. En razón de esto, la guía primordial de las enseñanzas sobre temas sociales de la Iglesia es precisamente la caridad en la verdad. En este sentido, Jesucristo, “verdad y amor hecho hombre”, es la referencia primordial para un verdadero humanismo, que dé respuesta a las importantes cuestiones morales que se plantean en el contexto de la globalización y de la actual crisis. Ésta –señaló– “es de naturaleza más amplia que lo meramente económico, y por tanto resultarían infructuosos los intentos de resolverla sólo en el plano economicista, porque es una crisis también cultural y moral. El desarrollo es imposible sin hombres rectos, sin operadores económicos y agentes políticos que sientan fuertemente en su conciencia la llamada al bien común.”
Para el Dr. Melé, el documento papal explica en profundidad que la acción humana es, en último análisis, una acción siempre moral, no limitable a una acción sólo técnica. Sobre esta línea, el ponente abundó en el concepto –utilizado por el Santo Padre– de “familia humana única”, explicando que implica un actuar humano, a todos los niveles, con sentido de fraternidad, puesto que la persona es “relacional” y sin esta condición frustra su auténtico sentido.
Se comprende, según nuestro ponente, que el documento apunte la necesidad de una ética “amiga de la persona” y que fortalezca el aprecio por una libertad no arbitraria, sino verdaderamente humanizada por el reconocimiento del bien que la precede. Por ello el Romano Pontífice deja muy claro que la caridad, en su sentido más profundo, y la búsqueda de la verdad, están en el núcleo de todas las enseñanzas sociales de la Iglesia, afirmando sin ambages que la “caridad en la verdad” es el principio sobre el que gira la doctrina social de la Iglesia, un principio que adquiere forma operativa en criterios orientadores de la acción moral.” (CV, 6).
De ahí se deriva, según la interpretación de nuestro conferenciante, la íntima unión entre los aspectos éticos y sociales: “Hacer frente al relativismo, recuperando una ética común objetiva que hunde sus raíces en la Ley Moral Natural, y dar cabida al principio de gratuidad, más allá de la reciprocidad, incluso en la actividad económica. Sólo así se podrá entender la objetividad y la cualidad de 'no disponibles´ de los derechos humanos.”
La encíclica nos ayuda a comprender que la clave del desarrollo está en una inteligencia capaz de entender la técnica y
de captar el significado plenamente humano del quehacer del hombre, según el horizonte de sentido de la persona considerada en la globalidad de su ser.
Se trata de orientar la globalización de la humanidad en términos de relacionalidad, comunión y participación. Contribuyen decisivamente a esta orientación la religión cristiana y las otras religiones, siempre y cuando Dios tenga un verdadero lugar en la esfera pública, situación que se desdibuja tanto en el laicismo como en el fundamentalismo. Con esas actitudes se pierde la posibilidad de un diálogo fecundo y de una provechosa colaboración entre la razón y la fe religiosa: La fuerza más poderosa al servicio del desarrollo es un humanismo cristiano.
Sin ser un documento que pretenda soluciones técnicas, sí aborda unas directrices de acción, tanto para la sociedad civil como para el ámbito económico. El Dr. Melé señaló entre otras:
- Comprometerse en la realización de un auténtico desarrollo humano integral inspirado en los valores de la caridad en la verdad.
- Iniciar y promover una profunda renovación cultural, redescubriendo valores de fondo sobre los cuales construir un futuro mejor.
- Difundir la importancia del respeto a la vida humana y la promoción de una verdadera “ecología humana”.
En el ámbito económico, destacó, también el documento aporta directrices de acción:
- Evitar que el empleo de recursos financieros esté motivado por la especulación y ceda a la tentación de buscar únicamente un beneficio inmediato, en vez de la sostenibilidad de la empresa a largo plazo.
- Actuar no sólo con honradez e integridad, sino también abriendo la actividad económica a la reciprocidad y a la gratuidad.
En definitiva, concluía nuestro invitado, se trata de repensar la actividad económica promoviendo una “nueva síntesis humanista”: La humanidad es una sola familia y el diálogo fecundo entre fe y razón no puede más que enriquecerla, haciendo más eficaz la obra de la caridad en lo social, constituyendo además el marco apropiado para incentivar la colaboración entre creyentes y no creyentes, en la perspectiva compartida de trabajar por la justicia y la paz en el mundo.

Las conferencias del ciclo se continuarán todos los sábados a las 12:00 horas, hasta el próximo 27 de marzo. Quedan por abordar los siguientes temas:
20 DE FEBRERO
«Amor en la verdad» como fundamento de la doctrina social de la Iglesia. Joan Costa. Dr. en Sagrada Teología y Profesor de la Facultad de Teología de Cataluña
27 DE FEBRERO
Un desarrollo social honesto. Leopoldo Abadía. Dr. Ingeniero Industrial. ITP Harvard Business School. Exprofesor del IESE y escritor: (“La crisis Ninja” y “La hora de los sensatos”)
6 DE MARZO
Los contenidos éticos de la caridad. Antonio Argandoña. Dr. en Ciencias Económicas (Universitat de Barcelona) Titular de la Cátedra "la Caixa" de Responsabilidad Social de la Empresa y Gobierno Corporativo (IESE)
13 DE MARZO
La apertura a la vida en el centro de un verdadero desarrollo. María Victoria Roqué. Dra. en Filosofía y Sagrada Teología y Profesora del Área de Filosofía y Ciencias de la Vida (Universitat Internacional de Catalunya)
20 DE MARZO
Alianza entre el ser humano y el medio ambiente. Sílvia Albareda. Lda. Ciencias Biológicas y Teología. Profesora ayudante de la Facultad de Educación (Universitat Internacional de Catalunya)
27 de MARZO
Consecuencias sociales y económicas de la ruptura con la ley natural. Josep Miró i Ardèvol. Director del Institut d´Estudis del Capital Social, INCAS, de la Universitat Abat Oliba CEU. Miembro del Pontificio Consejo para los Laicos
Jesús Maria Pons